Ocean’s 13

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Ocean’s 13 puede ser interpretado de tres formas. Usted elige la que más le convenga.
1. Como glorificación de la etapa dorada de Hollywood, más por un lenguaje soterrado y semioculto que por la película y la época que revisita. En un momento del film, Danny Ocean (un Clooney sin bolsas en los ojos) comenta con Rusty Ryan (Brad Pitt) lo grandes, pomposos e impersonales que son hoy los hoteles en Las Vegas con cierta melancolía del pasado: “Y mira que antes nos parecían inmensos”. En esa carrera conceptual y casi académica de Soderbergh, este diálogo, aparentemente de relleno, ejerce de prólogo en su filmografía: “Quiero que Hollywood repase su árbol genealógico”. Ocean’s 13 son los fuegos artificiales de la industria, una película cara en la que lo accesorio (los trajes, la estética, la música de David Holmes) es lo fundamental. Y parecía que Ben Hur era cara.

2. La chica de la película es Ellen Barkin (54), los galanes Clooney (46), Pitt (44) y Andy Garcia (54), y el malo Al Pacino (67). Implantes de pelo, bótox, cirugía y just for men que definen el entorno de estrellas y director y no desentonan con las bromas privadas (e infantiles) que les escribieron los guionistas. El más joven es Matt Damon y usa una prótesis en la nariz más de la mitad de la película. Confirmado: son de látex.

3. Todo el mundo se pregunta: “¿Para qué meterse en semejante timo cuando te puedes comprar una tuneladora que cuesta casi 20 millones de dólares?”. El timo no está en la pantalla y el timado no es Pacino. Mírese los bolsillos. Es usted.

Don’t believe the hype!

Los mosquitos de noche son un incordio

Los mosquitos de noche son un incordio

El tráiler español de Paranormal Activity es una sucesión de comentarios sobreimpresos y descontextualizados de lo que han dicho de ella críticos, blogueros y periodistas de la metrópoli. Apenas se desvela argumento, motivación o escenografía. Casi no se ve a los protagonistas y se adivinan cuatro líneas fundamentales de ese acontecimiento que “hay que ver”. El mensaje es que Paranormal Activity es la película de la que habla todo el mundo aunque todavía no se haya estrenado en medio hemisferio. “Sé parte del fenómeno”, reza su promoción en Internet.
Paranormal Activity es el último título de lo que los anglosajones definieron como hype (de hipérbole) y que nuestros idiomas aún no se molestaron en darle traducción. Un hype es todo aquel producto en el que “el fenómeno” eclipsa al producto en sí. Vendría a ser la versión cinematográfica (o cultural en general) de lo que el mundo de la moda hizo con la ropa y los complementos. El triunfo de los publicistas en el vaciado de contenido de lo que debería tener contenido.
El hype, como el acontecimiento cultural, es una actividad contemporánea que genera entusiasmo y decepción con la misma intensidad porque ambas vienen de la expectación máxima como cebo. En el espectador del presente no hay medias tintas ni lugar para el matiz. El sleeper (en su versión de máxima rentabilidad) y el hype son la prueba de que la industria sigue confiando en el viejo modelo de producción; ése en el que las colonias están convencidas de vivir como en la metrópoli mientras se tragan el anzuelo.

Esto salió en el diario El Progreso al lado de una información de agencias sobre Paranormal Activity, El Proyecto de la Bruja de Blair y esas cosas.

This is it!

"No os riáis de mí. Os lo digo desde el cariño"

El crítico cultural Eloy Fernández Porta define la película Ed Wood como una mentira piadosa que se permite Tim Burton para redimir a su protagonista desde el cariño. Ed Wood fue un mal director de cine en los años cincuenta que, sin medios, recursos ni talento, creía que el público aceptaría sus películas más allá de esos pequeños detalles. No fue así. Tim Burton termina el biopic justo antes de que se enciendan las luces de la sala donde se proyecta su fracaso, y de que Wood tenga que enfrentarse al veredicto implacable de sus espectadores.

Michael Jackson murió antes de iniciar una serie maratoniana de conciertos en Londres que, aunque expresamente no estaba definido, parecía un epílogo monumental a su carrera. Como Jackson no pudo confrontar su despedida con sus fans, Kenny Ortega y Sony cometen esta mentira piadosa con la doble intención de a) mostrar al mundo que el mito estaba más o menos bien de forma y b) pagar de algún modo todo este dispendio inacabado.

This is it! no es un documental, ni un reportaje entre bastidores, ni tampoco es un concierto convencional. Es un homenaje a los fans incondicionales de Michael Jackson para que confirmen sus sospechas de que, pese a sus cincuenta años mal llevados, todavía podía bailar con más soltura que sus acompañantes y era un sol. Si Michael Jackson entendió como nadie lo pop, con sus excesos y sus aciertos, This is it! es la coda imperfecta a su obra que todo fan apreciará en su justa desmedida.

Publicado en el diario El Progreso

Teoría teológica del extraterrestre

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Teoría teológica del extraterrestre expuesta por Juan Manuel de Prada en Julia en la Onda.

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Hoy, hace 80 años…

The Roaring Twenties (1939), Raoul Wash

Xacobeo 2010. Si consiguiéramos naves espaciales… imagina la gente que vendría

El año 2010 lleva el apellido Xacobeo. El Xacobeo es una especie de fiesta de pueblo agrandada por el presupuesto y el tiempo. No es un acontecimiento de un día con fuegos artificiales y concierto de Melendi. Es más grande que la Expo, más larga que unas Olimpiadas y con un calendario más apretado que todo un San Froilán. Es la idea que todo alcalde de pueblo tiene de su fiesta patronal y no puede llevar a cabo. Es, en sí mismo, una teoría de la política cultural de todo un país y un modelo de negocio que mezcla lo público, lo privado y lo gitano.
Pero todo lo que desarrolló y puso en práctica un número no despreciable de alcaldes, ya lo recontextualizó Herschell Gordon Lewis en 2000 maníacos. Pleasent Valley, el pueblo donde se desarrolla la película, condensa la visión moderna de la concejalía de cultura de cualquier ayuntamiento contemporáneo, y se basa en una retahila de trucos y trampas puestas para que el turista caiga en las redes (aparentemente) conservacionistas y acogedoras de los nativos. El pueblo entero se confabula e inventa regresiones con la intención de que el visitante haga gasto y pague el pato de la deuda histórica.

Única forma de conseguir la Compostelana

Única forma de conseguir la Compostelana


Pleasent Valley inventó el desvío, algo que el Xacobeo institucionalizó en un camino de piedras que sólo se puede hacer andando, en bicicleta o a caballo, y ofreció nuevas e interesantes ideas sobre la ginkana cultural.
Veamos este pequeño fragmento:

No he dicho que les esperáramos a ustedes, he dicho que esperábamos a alguien

El Xacobeo, como el centenario de Pleasent Valley, necesita que unos forasteros se dejen los pies y la cartera para que los hospitalarios vecinos reciban su parte. El barril errante es una idea a tener en cuenta:

Este es el mejor Centenario que nadie había celebrado hasta ahora

Si consiguiéramos naves espaciales… imagina la gente que vendría.

Epílogo: Maurice Minnifield también tenía una idea visionaria de cómo se administra un pueblo.

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Qué felices éramos cuando nos quitábamos los ojos


1. Glenn Beck es el último telepredicador conservador americano. Mormón, con un pasado agitado y ario convencido, manifiesta en la FOX La Verdad Revelada con la etiqueta de Lo Políticamente Incorrecto como gran arma. LPI es el sello con el que un deslenguado o un iletrado puede decir lo que le salga de los adentros, aunque sea una chorrada como un piano, y recibir reconocimiento por ello. Lo Políticamente Correcto y Lo Políticamente Incorrecto juegan en la misma liga. Los dos solitos. Si uno de los dos no existe, el otro tiene que abandonar el campeonato.
En el último vídeo divertido de Glenn Beck, gimotea y llora la pérdida de una América anterior y más simple. Implora la regresión a una vida pretérita donde todo era más humano y más sencillo. Hasta aquí nada diferente de lo que haría desde un ecologista a un cura de aldea. La vuelta a las esencias. ¿Dónde están las esencias? Lo que le da un sentido particular al discurso de Glenn Beck es que pone como ejemplos de buena vida dos anuncios de televisión de los setenta: uno de Coca-cola y otro de Kodak. En cuanto termina el segundo spot, dice con los ojos vidriosos:

América nunca fue un lugar perfecto, pero estábamos unidos; estábamos unidos en algunas cosas fundamentales.

Glenn, vente a vivir con nosotros

Glenn, vente a vivir con nosotros

2. Una de las ideas que explora Mad Men es que la publicidad empezó como reclamo del deseo y acabó como falso certificado de salubridad de la época, porque el pasado es un país tan extraño que nos da por echarlo siempre de menos. Como ese emigrante que siempre tiene morriña de su aldea y que cuando vuelve se da cuenta de que aquello no está como antes. En realidad no está como él lo había guardado en su disco duro. Mad Men pretende ser el behind the scenes de la explosión publicitaria de los sesenta. Mientras que Cuéntame cómo pasó busca el reconocimiento del espectador en el atrezzo, Mad Men rasca en la incomodidad de quien se ve reflejado. Un Glenn Beck español lloraría frente a un capítulo de Cuéntame cómo pasó echando de menos el consenso constitucional. “Habíamos llegado a un acuerdo. Yo os dejaba vivir y vosotros no me metíais el dedo en el ojo”. De hecho creo que lo hacen.

3. No tenemos nuestro Mad Men, pero puede que sí tengamos nuestro Killer of Sheep. En Killer of Sheep una familia negra sobrevive en el Watts, un barrio de Los Ángeles en el que se intuye el desastre. Ya pasaron los disturbios pero aún no se configuraron las bandas que van a dominar los barrios de Los Ángeles. Mucho antes de que llegue todo el tema latino. Hay un aire de nostalgia de barrio, de vecindario bien avenido, pero a poco que se rasque se ve que aquello va a acabar como el rosario de la aurora. Es una película. No es ni un documental, que tampoco le daría el certificado de real, pero es el contraplano perfecto a los anuncios que hacen llorar a Glenn Beck. La Arcadia es un país raro de cojones.
El Desencanto de Jaime Chávarri es la película de la Transición que pone en un espejo a la sociedad del momento, una especie de realidad encontrada e incómoda.
El consenso, las cosas fundamentales y el pasado siempre son un zapato que a unos les quedaba grande y a otros dos tallas pequeño.

La Arcadia en blanco y negro

La Arcadia en blanco y negro